domingo, agosto 01, 2004

Uno para tí

Bienaventurada, Amiga Adorada,
la tierra que miró y te vio nacer;
pues supo sin que fuera menester
más razón, que era tierra afortunada.

Bienaventuradas son, Dulce Hada,
pues tienen la dicha y el poder
de acariciarte y refrescar tu ser,
las gotas que caen de una cascada

Bienaventurados, peral, ciruelo
el roble, el haya, el fresno, plantas bellas:
pues por darte sombra brotan del suelo.

Bienaventuradas, Bella, las estrellas,
que salen cada noche al alto cielo
sólo para que mires hacia ellas.

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